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lunes, 17 de octubre de 2011

The Ivy league


Conste que yo soy más de Stanford, académicamente hablando, pero en esta ocasión aunque hablemos de Princeton, Yale y cía...no vamos a hablar sobre educación...bueno, no sobre educación desde un punto de vista académico claro...


El estilo "Ivy" es el look conservador americano por excelencia, y toma su nombre del entramado de las ocho universidades de élite de los Estados Unidos: Brown, Columbia, Cornell, Dartmouth, Howard, Pennsylvania, Princeton y Yale. La Ivy League. Sus estudiantes son los futuros presidentes, banqueros, diplomáticos ...la élite del país.



 Me imagino paseando por los escenarios de los imponentes y señoriales campus de, por ejemplo Yale... y al hacerlo no puedo pensar en estar vestido de cualquier forma, no, a un espacio con clase, con "solera" le corresponde un vestuario con igual clase, look Ivy League vamos, un clásico americano e inmortal del buen gusto y buen hacer. Pero ¿qué puede hacer un tipo como yo vestido como un elitista miembro de la clase alta norteamericana?, la razón , a continuación.
Fue en los felices y conservadores aún, años cincuenta, cuando la estética salida de estas exclusivas universidades saltó de las aulas a los escaparates de medio mundo (en el otro medio el uniforme militar era lo más popular) y popularizó marcas como Arrows, Brooks Bross, Bass Weejuns, Lacoste y más tarde Fred Perry, Ben Sherman... Las calles se llenaron de "blazers", camisas "button down shirt", pantalones dockers,  mocasines, "trenkas", polos de piqué, americanas "tweed" ...
¿Os suena verdad?, pues si, lo bueno del estilo Ivy, es que puedes ponerte la ropa de tu padre y hoy en día estarás en perfecto estado de revista, siempre y cuando tu padre tuviera estilo, claro.


Pero aunque es Ivy es puramente americano, todo comenzó en Inglaterra.
Cuenta la leyenda que el fundador de la compañía Brooks Brothers, John Brooks, asistió a un partido de polo en Inglaterra y se fijó en un detalle del uniforme de los jugadores. Habían añadido botones a los cuellos de sus camisas para evitar que les golpearan en la cara durante el juego. John Brooks vió en ese "invento" la solución para los cuellos almidonados de la época. A ese tipo de camisas se las conoce como "button down shirts" o camisas "oxford". El cuello se daba la vuelta hacia fuera y quedaba cosido en la pechera por dos botones paralelos, uno en cada esquina de la solapa, y en la parte trasera del cuello por un tercer botón de sujeción. Sublime. Elegancia inglesa pasada por el filtro de la funcionalidad americana, eso es el estilo Ivy.


Ese viaje Inglaterra - USA, luego se hizo en sentido inverso, y marcas británicas como Ben Sherman ó Brutus hicieron bandera de las camisas button-down pero añadiéndo su "toque" propio a los habituales estampados de rayas, o camisas blancas y azules con los cuadros gingham.


Además de la button-down, otro tipo de camisa aceptado era la italiana de cuello redondeado, fijado con pasador al complemento ideal, una buena corbata de seda o de lana, si es invierno. El fular anudado al cuello también es una opción.

Si no queremos llevar camisa la mejor opción es el polo de piqué,
 de corte o marca italiana, aunque también podemos decidirnos por el estilo más bohemio: el jersey de cuello alto, o cuello de cisne. 


En los pies, mocasines o zapato inglés con cordones. El mocasín clásico (los Weejuns de marca Bass eran los más célebres) sufriría a lo largo de los años sucesivas mutaciones: al principio estaba el mocasín penny loafer de Bass, con el clásico empeine cosido y el dibujo arqueado sobre la lengüeta, suela plana, con o sin calcetines. Con el tiempo el penny loafer (llamado así en Inglaterra porque algunos estilistas colocaban un penique debajo del mencionado dibujo) mutaría en el mocasín con borlas, el mocasín con flecos ....

En cuanto al brogue, se trata del zapato inglés de punta redondeada con cordones, suela más sólida que el loafer, y a menudo con filigrana agujereada en la punta (wingtip brogues) o sin ella (navy). 

Y llegamos al traje, el envoltorio final. Apunten: Chaqueta de tres botones (el último desabrochado, obligatoriamente), solapa estrecha, hombro natural, esto es, sin hombreras y corte trasero corto. Esto en cuanto al traje Ivy tradicional, aunque se admite la variante italiana con chaqueta romana corta y entallada, pantalones estrechos y sin vuelta y zapatos puntiagudos..... si el look del jazz modernista.



Porque si alguien hizo suyo el Ivy Look fué el movimiento mod ingles pero no de manera directa, si no al tomarlo de los jazzman norteamericanos.


El estilo Ivy, como dijimos, era el uniforme de la élite norteamericana, los WASP (white, anglosaxon and protestan) pero todo eso cambió en el mismo momento en que los músicos negros de modern jazz decidieron hacer suyo el "look" llegando a ser llamado "ivy negro", de ahí a los suburbios ingleses de finales de los 50 solo hubo un paso.


La barrera la rompió Miles Davis a mediados de los 50. Un negro vestido como un blanco rico era revolucionario en los EE UU de la segregación. Gracias a él, las camisas de cuello abotonado serían el uniforme de la era del 'hardbop'.
La razón de esta mutación podemos esplicarla desde dos vertientes. Una meramente de "camuflage": ¿Por qué llamar la atención hacia las actividades más ó menos ilícitas de uno? ¿Para qué escupir en la cara de la policía? ¿porqué provocar con la indumentaria? Mejor pasar por su lado pasando inadvertido, para luego destruir  todo lo que para ellos (WASP) era sagrado. La elegancia como disfraz. Otra causa que explica la adopción del Ivy por los negros sería la tradicional pulcritud de las clases obreras. La limpieza lleva implícita una carga de dignidad personal, respetabilidad y honestidad. Eres limpio porque eres digno. Eres limpio porque no te has dejado aplastar por la suciedad de tu empleo no especializado. Quizás no tenga nada, quizás me consideréis basura, pero aún conservo mi orgullo personal. La elegancia como arma.
A partir de ahí, la música y las películas fueron, por tanto, las dos principales vías de transmisión de la estética surgida en los campus de las universidades de la Ivy League a las clase medias y trabajadoras. En la segunda mitad de los años cincuenta y primera de los sesenta los discos de modern jazz primero y de soul después, sirvieron como escaparate del estilo gracias a la imagen de iconos como Miles Davis, Carl Tjader, Roy Haynes, Chet Baker , Jimmy Smith o en las portadas de la Tamla Motown con los elegantes grupos de la discográfica de Detroit enfundados en sus impolutos polos piqué, sus jerséis de cuello alto y sus americanas italianas con corbata estrecha.


Del clan Kennedy, prototipo de familia surgida del entorno de la Ivy League: dinero, contactos y estilo. JFK, presidente de los Estados Unidos, lucía clase tanto en ocasiones formales (americanas azul marino, corbatas a rayas...) como informales (polos, chinos, bambas tipo Converse...) a una auténtica corriente cultural Ivy, que va desde la ropa hasta la música, el cine el mobiliario ... y que podemos ver en  películas como "El graduado" (1967), "Bullit" (1968) ó "Love Story" (1970) y en actores como Paul Newman, Steve Mc Queen, Clint Eastwood, Robert Redford ó Ali McGraw.


Y para terminar .....
Mandamientos de estilo Ivy:



1 - Naturalidad. La ropa no se puede lucir como si acabara de salir de una tienda. Hemos de dar la sensación de estar cómodos y por supuesto acostumbrados a esa nuestra "segunda piel". Una arruga controlada es la mejor aliada para este propósito. 
2 - Sin marcas. La obstentación es el primer enemigo del buen gusto. No debemos parecer nuevos ricos (aunque lo seamos) porque desde luego los ricos no necesitan demostrar que lo son. Sin marcas ni logos, y si llevamos alguno, siempre de buen gusto, pequeño discreto y acorde a la prenda. No hace falta decir que la etiqueta cosida en la manga de la americana es motivo de quema en plaza pública.
3 - Clasicismo. La americana de mi padre, la podrá poner mi hijo sin parecer que ha salido de un tunel del tiempo.
4 - Americanas. Aquí hay diversidad de criterios y opiniones, aunque si hay algo en lo que todos coinciden: las hombreras van contra la naturalidad y por tanto atentan contra el punto 1, que habla de eso mismo, naturalidad. Luego ya podemos optar por el purismo de los tres botones, aunque a una buena prenda de dos botones hecha a medida, nadie le hace ascos.... Las americanas cruzadas ....solo en caso de ser capitán de navío, y tener "percha", aunque también aquí surgen algunas discrepancias.
5 - Camisa de cuello abotonado.  Si, esto choca con las convenciones de elegancia descritas en algunos ambientes tradicionalistas, ni caso, una buena camisa de "Brooks Brothers" con botones vale para ir con americana y para acudir a la playa.
6 - Calzado .  mocasines (p.ej. nuestros castellanos), los 'brogues shoes' (zapato inglés de cordones) y  los náuticos .... imprescindibles.
7 - Colores. Por supuesto clásicos y sobrios. Caqui, marrón, cámel, verde botella, azul marino.... El blanco y el azul claro  para las camisas y los pañuelos. También se admiten estampados a rayas en las camisas ó el famoso cuadro gingham sin olvidar los cuadros escoceses en forros, bufandas....
8 - Cuadros y rombos. A los cuadros nombrados en el punto 7 podemos añadir estampados madras para americanas, 'shorts' y camisas. Los rombos, para los calcetines.
9 - Pantalones. Los dockers ó chinos (llamados así por ser la indumentaria de trabajo de los estibadores y de los trabajadores chinos del ferrocarril) es el pantalón para todas las ocasiones....ah, y  sin pinzas!
10 - La prueba del algodón. 100 % cotton en todas las etiquetas por favor.




Libros indispensables para conocer el "Ivy Look":
'Take Ivy'
Shosuke Ishizu y Teruyoshi Hayashida
power House Books
'True Prep'
Lisa Birnbach y Chipkidd
Knopf Doubleday
'The Ivy Look'
Graham Marsh y J. P. Gaul


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